

En 1978 abrimos las puertas con la convicción de preservar las uniones tradicionales de la ebanistería clásica. Con los años depuramos las líneas hacia volúmenes silenciosos y proporcionados, manteniendo intacta la paciencia del ajuste manual.
Trabajamos lotes selectos de nogal, petiribí y roble secados al aire durante estaciones completas. Rechazamos los procesos acelerados para asegurar que cada tabla conserve su estabilidad antes del primer corte de sierra.
El curso de cada encargo
Selección del tablón
Trazado y despiece
Ensamble en seco
Lustre al aceite
Evaluamos el dibujo de la veta, la densidad de la fibra y el tenor de humedad de cada pieza antes de definir su destino en el plano.
Dimensionamos la madera a escuadra respetando la continuidad visual de las caras visibles para lograr un conjunto equilibrado y sereno.
Verificamos cada caja y espiga a cepillo manual sin adhesivo, comprobando la exactitud estructural de los encastres antes del armado definitivo.
Aplicamos ceras vegetales y aceites naturales que sellan el poro sin plastificar la superficie, permitiendo que la madera respire y madure con nobleza.
Construimos mobiliario pensado para sobrevivir a sus propios creadores y acompañar generaciones enteras.
Frente al consumo efímero, sostenemos la responsabilidad moral de crear objetos sólidos, amables al tacto y arraigados en la honestidad de la materia prima.
Recibimos en el taller a quienes buscan proyectar mobiliario particular con atención directa de los artesanos.


